Descripción del trabajo

La seguridad industrial baja en cascada

Un tema tan sensible como la seguridad del personal impulsó a Loma Negra a desarrollar una acción profunda de formación que cumplió un doble objetivo: en los mismos talleres se capacitó a los participantes en un programa preventivo, pero a la vez se los entrenó en habilidades de comunicación para que pudieran “cascadear” los mensajes al resto de la organización.

“Lo haremos de forma segura o no lo haremos”: con esa frase, Loma Negra dejó en claro cuán contundentes eran las acciones comunicacionales que demandaban para erradicar los accidentes laborales, un tema clave para todas las empresas pero especialmente para las industrias pesadas.

La seguridad de sus colaboradores era el tema fundamental, y para abordarlo la empresa cuenta con una serie de herramientas destinadas a mitigar y -mejor aún- a erradicar los accidentes en sus plantas, dispersas por toda la geografía argentina. Una de ellas era el APT (Análisis Preventivo de Tareas), mecanismo participativo para observar y detectar con antelación los riesgos de un trabajo, y al que la empresa integró a la acción de reforzar emotivamente apelando a la familia.

En el marco de la estrategia de comunicación, la agencia de CI propuso a Loma Negra un robusto programa de capacitación pensado de manera tal que cada taller estaba orientado a dos grandes finalidades: transmitir con efectividad las bondades del APT, pero a la vez capacitar a la gente en habilidades de comunicación interpersonal, para que los participantes de los talleres (líderes, coordinadores y supervisores, para el caso de personal propio así como algunos colaboradores de las empresas contratistas) incorporaran herramientas para poder replicar los mensajes al resto de la organización en forma de cascada.

¿Qué es el cascadeo?

El cascadeo es un proceso de comunicación que lleva el mensaje desde arriba y hacia abajo dentro de una organización, abarcándola en su totalidad. Dentro de las fortalezas de esta modalidad está el proceso de ajuste en las conversaciones, logrando un tejido de diálogos sustentados sobre la confianza y la coherencia de quienes participan en el cascadeo.

Para un cascadeo efectivo es tan importante la comprensión de los contenidos a transmitir, como la habilidad del encargado de comunicarlos para hacerlo con claridad, contundencia y simpleza. El cascadeo es un gran aliado de las transformaciones culturales de la organización, y por eso es necesario formar a los protagonistas del proceso y darles herramientas para convertirlos en mejores comunicadores.

Participación, colaboración y responsabilidad

¿Cómo han sido nuestras comunicaciones interpersonales cuando hablamos del APT? ¿Qué resultados hemos obtenido? ¿Qué conservamos en nuestras comunicaciones interpersonales que hace que aún no todos los colaboradores hagan el APT en tiempo y forma? Estas fueron algunas de las preguntas desencadenantes de estos talleres que se dictaron en todas las plantas de Loma Negra en la Argentina.

Los talleres se distinguieron, entre otras cosas, por la alta participación de los asistentes. Y es que esta instancia de capacitación cumplió la función de encontrarse con el otro para reflexionar cómo hacer para comunicar de manera efectiva el APT, para que no vuelva a ocurrir nunca más un accidente. Esto conllevó a cultivar un espíritu reflexivo que reforzó positivamente el sentir colectivo de protegerse los unos a los otros, como parte de un todo organizacional. Lo anterior generó bienestar en los participantes y, por ende, compromiso voluntario y espontáneo.

En total fueron 17 talleres y más de 400 participantes que hicieron de cada capacitación un espacio de conversación espontánea donde se descubrieron como actores de un ambiente colaborativo y edificaron nuevas formas para comunicar, en este caso, el APT.

A la hora de resumir

Cuantificar los resultados de estos talleres supone reconocer varias instancias. La primera es la encuesta con la que los participantes evalúan el taller. Se trató de actividades calificadas como Excelentes y Muy buenas, con manifestaciones explícitas de ampliar este tipo de capacitaciones dentro de la organización.

Otro indicador de éxito lo tienen en sus manos los supervisores y gerentes: ¿cómo se está haciendo el ATP? ¿Se hacen tareas sin esta herramienta? Y, finalmente, el indicador más poderoso que vendrá con el pasar del tiempo: al terminar el próximo año, ¿cuántos accidentes hubo en planta?

Se trata de un trabajo que comenzó con buen pie, paso firme y con visión de largo plazo, por el simple hecho de haber pensado en las personas como responsables de la reflexión y de la comunicación al resto de la empresa, dándoles herramientas para que se erijan como protagonistas del proceso.