Una mayor conciencia de los líderes empresariales coloca cada vez más a esa área como un valor estratégico para las organizaciones

Después de seis años en el ranking de Great Place To Work, en los que pasó desde el tercer lugar a un menos apreciado séptimo, en Zonamerica comenzaron a mirar con más detalle los resultados de las encuestas e identificaron que las dimensiones de la comunicación aparecían “bastante flojas”.
A pesar de que existían herramientas donde los gerentes presentaban la información de la empresa a los trabajadores, se repetían algunos inconvenientes: dificultad para conocer los objetivos estratégicos por parte de los empleados, poca llegada de la información a través de los jefes o falta de coordinación entre las diferentes áreas. Con casi 70% de sus 320 trabajadores sin acceso a computadoras, se trazó un plan para potenciar el rol del líder como canal de comunicación, a la vez que se reforzó la cartelería y la formación.
La directora ejecutiva de Fundación Zonamerica, Celia Zunini, apuntó que los resultados se pudieron notar al siguiente año: “Queríamos saber qué es lo que la gente quiere y no lo que nosotros creemos que quiere. A los 12 meses se habían superado ampliamente las metas que nos habíamos establecido”. Zonamerica pasó a ocupar el segundo puesto del ranking.
Según varios expertos en el área, la complejización que se ha dado en las empresas uruguayas en los últimos años –mayor dispersión geográfica que implica más sucursales, fusiones y adquisiciones– ha generado que una buena comunicación interna (CI) esté más presente en la agenda de los líderes. Incluso, una gestión que históricamente caía sobre el ala de Recursos Humanos, ha dado lugar a que sean profesionales de la comunicación quienes la lleven adelante a medida que la práctica se ha ido profesionalizando y especializando.
Un adecuado diagnóstico, el apoyo de los líderes, el desarrollo de una CI que sea significativa para los empleados, segmentación del público interno, selección de canales adecuados, evaluación y buscar desarrollar las competencias comunicacionales de los integrantes de la organización son aspectos trascendentes a tener en cuenta.
Según un estudio realizado por BW Comunicación Interna –en el cual el 70% de las 40 empresas que contestaron tienen entre 100 y 1.000 empleados–, el 25% posee un área exclusiva de CI y 33% al menos una persona abocada a su gestión, de las cuales el 85% sostuvo haber recibido formación específica.

El apoyo de los líderes

Para la directora de BW Comunicación Interna, María Inés Rocca –que preside la Asociación Uruguaya de Comunicación Interna (Audeci)–, el involucramiento de los altos mandos es fundamental. El estudio, que se realizó con las respuestas de los responsables de CI, mostró que el 91% tiene acceso directo al número uno de la empresa.
“Cuánto más grande una empresa, más compleja su estrategia. Hay que trabajar en desarrollar las competencias comunicacionales, en particular de los líderes y referentes, porque ellos son el principal medio de comunicación y el más valorado. Existe una creciente ansiedad por parte de los empleados, por lo que a la hora de saber si habrá algún cambio lo ideal es que el mensaje les llegue institucionalmente. Generar una fuente de información que comunique el estado de situación porque la incertidumbre puede hasta repercutir en falta de productividad. Los líderes empresariales empezaron a notar esto y en el último tiempo pusieron la necesidad de profesionalizar el área en sus agendas. La CI pasó a ocupar un lugar estratégico en el sentido de profesionalizar una gestión que hace algunos años se hacía de forma más intuitiva y casera”, dijo Rocca.
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Por |junio 14th, 2017

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